La otra cara de Mao (Reeditado, Mayo, 2006)
Mao: La historia desconocida:
Jung Chang doctora en Lingüística e historiadora acabada de publicar junto a su marido historiador británico y experto en la Unión Soviética, Jon Halliday el libro Mao: La historia desconocida. Chang a los catorce años se hizo miembro de la Guardia Roja durante un tiempo trabajó como "doctora descalza", metalúrgica y electricista. En 1978 dejó China para trasladarse al Reino Unido y, poco después viajo a Nueva York.

Foto: Bajada de Internet, he buscado en mis archivos y no encontré las fotos que había sacado,el día de presentación del libro en Círculo de Bellas Artes (Madrid)
La muerte tiene sus ventajas sirve para fertilizar los campos, había dicho Mao , señaló Jung Chang en la presentación de su libro, donde habló de hechos desconocidos fruto de diez años de investigación para construir la biografía del fundador de la República Popular China. La académica explicó que está afirmación de Mao está documentada y puntualizó que habían lugares en China que no se permitía construir cementerios y que a los muertos los enterraban obligatoriamente en los campos agrícolas y luego se cultivaban en ellos.
Mao nació el 26 de diciembre de 1893, en esa época la mayoría de los niños recibía un apodo más bien tosco o humilde. A Mao le llamaban Shisan yazi, "Niños de piedra". Para este segundo bautismo, su madre lo subió a una roca de casi dos metros que, según se decía, tenía un manantial debajo y estaba encantada. Mao prestó juramento de obediencia y se postró: y fue adoptado por la roca. A Mao le encantaba su apodo y continuó empleándolo de adulto. A Mao el apodo le vino como anillo al dedo durante décadas ejerció un poder absoluto sobre la cuarta parte de los habitantes de la Tierra, fue responsable de la muerte de más de setenta millones de personas en tiempo de paz. Lectores se imaginan si hubiera sido en tiempos de guerra ¿Cuántos muertos en su conciencia? Ninguno, el poder corrompe al igual que el dinero.
Los profesores Chang y Halliday han basado su investigación, en más de 300 entrevistas, casi la mitad con personas del entorno de Mao Zedong (Mao Tse-tung),entre ellas, su hija y la viuda de su hijo mayor, así como a numerosos dirigentes extranjeros; los presidentes de Estados Unidos Gerald Ford, George Bush padre, el consejero y secretario de Estado de Nixon Henry Kissinger, a quien por cierto no le ha gustado la obra por ser demasiado dura con el Gran Timonel, el primer ministro británico Edward Heath, el ex líder fundador de Singapur Lee Kwan Yew, el Dalai Lama, el ex dirigente comunista español Santiago Carrillo.
Los autores señalaron que fue una experiencia apasionante y no pensaron que descubrirían tantos hechos desconocidos. Lo novedoso de este trabajo es el material sacado de los archivos soviéticos, albaneses y búlgaros. No pudieron hacerlo con Richard Nixon, el presidente de Estados Unidos que estableció, en 1973, relaciones diplomáticas con China, porque murió poco antes de concertar un encuentro. "Durante la investigación muchos de los entrevistados dentro de la República Popular China han preservado el anonimato por razones de seguridad con el compromiso de hacerla pública una vez fallezca", afirmo la autora en la conferencia.
"Creo que hemos sido capaces de desmontar muchos de los mitos", manifestó Chang y lo que le sorprendió muchísimo durante la investigación fue que todos conocían la hambruna que se produjo entre 1958 y 1961 en China, donde murieron decenas y millones de personas. La autora del libro creyó en un principio que la hambruna se había producido por una mala gestión económica, porque Mao sobre asuntos económicos no entendía nada, pero con los documentos y libros en la mano se dio cuenta que no era así. Mao sabía perfectamente del número de personas que estaban murieron y las había incorporado en sus planes de estrategias. Su ambición era convertir a China en una superpotencia militar. Y para completar su objetivo necesitaba tener armamento militar avanzado y los compraba a los rusos, lo que hizo fue pagarles con alimentos, exporto alimentos hacia Rusia. Mao era consciente que miles de personas morirían de hambre no le importaba. Era indiferentes al problema de su propio pueblo llego a decir que para que sus proyectos pudieran desarrollarse quizás sería necesario que la mitad de la población China muriera, al presentar la política del Gran Salto Adelante (1958-1961).
"Una de las estrategias para que sus sueños se convirtieran en realidad y China logrará ser superpotencia en ese momento, no habían suficientes fábricas de acero. Mao ordenó a todos los ciudadanos chinos e instituciones fabricar acero. Fue una idea descabellada, se talaron muchísimos árboles para proporcionar combustibles a los hornos que funcionaban día y noche. En las familias todo lo que fuera hierro hasta las horquillas para el pelo tenían que introducirlos en los hornos. No se produjo ni una gota de acero y el poco que se produjo de mala calidad", señaló Jung Chang
Otra locura económica de Mao, resaltó la autora sin tapujos "él necesita exportar alimentos entonces los pájaros se comían las semillas ordenó que mataran todo esos pájaros para ahorrar todas esas semillas. Recordó "cuando niña todo el mundo tenía que coger una sartén, una cuchara y hacer ruido para ahuyentar a los pájaros, para que no viniesen a comerse las semillas". Enfatizó que fue una autentica demencia, porque esto dio lugar a pestes en las plantaciones, los pájaros también se comían los insectos.
Los profesores reiteraron que toda está información está documenta y consta en el libro y que han incluido las fechas y cifras de alimentos que se exportaron y los cálculos mediante los cuales se podía saber cuantos millones de personas morirían si carecían de esa cantidad de alimentos. "Mao dijo algunas afirmaciones que la historia no podrá borrar nunca", dijo Jung Chang.
Mao: la historia desconocida desmonta por completo hagiografías sobre esa figura humanista e idealista, preocupada por el campesinado, que realizó el norteamericano Edgar Snow en 1938. "Los campesinos le eran indiferentes, los despreciaba", explica Jung. Se trata de la más voluminosa obra biográfica del líder chino publicada hasta la fecha y, sin duda, la más controvertida. "Cuando iniciamos nuestra investigación, partí de la base de que, al provenir de una familia campesina, le importaban los campesinos. Pero cuando empecé a leer todos sus escritos, me di cuenta de que no mostraba ninguna compasión por ellos".
La obra está divida en seis partes. La primera, "El creyente tibio", se centra en su infancia, adolescencia y juventud hasta la edad de 33 años. Si ingreso en el partido comunista chino revela su pragmatismo y su falta de una ideología precisa. La segunda abraca el periodo de la Larga Marcha. La tercera describe la formación de su base de poder. A este respecto el último capítulo de esta parte para entender cómo el Gran Timonel va poco a poco construyendo el régimen a base de terror. La cuarta hace referencia al nuevo equilibrio tras el final de la Segunda guerra Mundial, la presencia soviética, el totalitarismo del régimen y la riqueza de su fundador. La quinta describe sus aspiraciones de convertir la república Popular en una superpotencia, pese a la agudización de la hambruna y la exportación de alimentos a la Unión Soviética a cambio de material nuclear. Por último, la sexta, titulada "Amarga venganza", se centra en relatar las violaciones a los derechos humanos de la Revolución Cultural, las depuraciones de las que apenas se salvaría ningún dirigente del partido, empezando por Deng Xiaoping, impulsor de la reforma política y económica que inicia China comunista tras la muerte de su fundador, el ascenso de la banda de los Cuatro, y su larga agonía física e intelectual de Mao.
Por su parte Jung Chang dijo que creció con el régimen de Mao y un parte de su vida vio como Mao puso al mundo patas arriba y quiso saber más sobre la vida de este hombre que hacía en su propia vida. Sus padres eran importante miembros del Partido Comunista. Ella reconoció que tuvo suerte de vivir en un entorno privilegiado de la élite comunista. Vivió en un complejo donde había de todo, pero muy consciente de la jerarquía y de los privilegios que disfrutaba. "Nosotros vivíamos en un mundo cerrado al exterior recuerdo cuando jugábamos a la guerrilla. A los malos siempre se les pegaba una pegatina en la nariz, para nosotros los occidentales eran los malos y enemigos tenían narices muy grandes y decían Hola, bebían Coca Cola. Nosotros pensábamos que era una palabrota", añadió Chang
"Para nosotros Mao es Dios, si queríamos decir lo juro decíamos lo juro por Mao. Había un canción que cantábamos que decía papá está cerca, mamá está cerca, pero nadie está tan cerca como el presidente Mao. Pero su visión del régimen de Mao cambió, la autora del libro relató que empezó a cambiar cuando tenía catorce años empezó a ver a su alrededor muchas atrocidades y esto iba en contra de su naturaleza. Su padre fue victima de la Revolución Cultural se alzo y protesto como consecuencia de esto fue arrestado, torturado. Lo volvieron loco en un campo de concentración, donde murió trágicamente.
Su madre soporto presiones para denunciar a su padre. Ella se negaba a denunciarlo. Fue objeto de reuniones donde se obligaba a la gente a denunciar. En esas secciones le hacían el avión, en el libro se explica, era una postura atroz en la que se tiraba hacia atrás de los brazos de la víctima al tiempo que se empujaba su cabeza hacia abajo. "También le hicieron arrodillarse con cristales rotos, la pasearon por la calle y los niños la escupían, le tiraban piedras estaba sometida a todas estas vejaciones", sostuvo Jung Chang.
Los autores sostuvieron en la presentación del libro que hay muchos documentos rusos que proceden de China que vieron por ejemplo con los manuscritos de puño y letra de la segunda esposa de Mao, Kaihui escritos antes de ser ejecutada el 14 de noviembre de 1930 por nacionalistas. Le ofrecieron un trato: La libertad a cambio de anunciar públicamente el divorcio de Mao y denunciarlo. Kaihui se negó. Después de fusilarla, algunos miembros del pelotón de ejecución se quitaron los zapatos y los tiraron bien lejos; de otro modo, rezaba la leyenda, el espíritu de la muerta los seguiría hasta sus casa y los acecharía.
En el transcurso del fusilamiento, los verdugos se hallaban comiendo en su cuartel, les dijeron que Kaihui no había muerto, así que siete de ellos tuvieron que regresar y rematarla. En su agonía, Kaihui había enterrado los dedos en la tierra. Sus parientes se llevaron su cuerpo a su aldea y lo enterraron en los terrenos de la casa familiar.
" La leyenda dice que Mao la amaba profundamente, y que había sido el amor de su vida Pero esos manuscritos demuestran que Mao la abandonó junto a sus tres hijos y no hizo nada por salvarla, enfatizaron los historiadores.
En la página 113 dice que en los años transcurridos desde que Mao la abandonó hasta su muerte, Kaihui escribió reflexiones sobre el comunismo y sobre el amor por Mao en ocho intensas y compresivas piezas- en las que a veces, sin embargo, abundan los reproches- que escondió en su casa. Siete fueron descubiertos en las grietas de las paredes en 1982, durante unos trabajos de reforma. La octava fue encontrada debajo de una viga que estaban junto a la puerta de su dormitorio durante unas reparaciones efectuadas en 1990. Kaihui había envuelto en cera para protegerlas de la humedad. Mao nunca las vio y la mayoría continúan siendo secretas, tanto que incluso los familiares vivos de Mao tienen prohibido verlos los pasajes más devastadores.
Estos escritos demuestran el dolor que Kaihui sufrió a raíz de su abandono, de su decepción y su amargura y de falta de afecto de Mao hacia ella y sus hijos, y también, lo que quizás resulte más condenatorio, de su pérdida de fe en el comunismo.
La primera pieza es un poema titulado "Pensamientos", fechado en octubre de 1928:
El día está nublado, llega el viento del norte,
un frío seco penetra la carne y los huesos.
Pienso en el Hombre Lejano,
y , de pronto, surgen olas en la calma.
¿ Se le habrán curado los pies?
¿ Tiene lista la ropa de invierno?
¿ Quién se ocupa de ti mientras duermes a solas?
¿ Estás tan triste, estás tan solo como yo?
No llegan cartas.
Pregunto, pero nadie responde.
Quisiera tener alas,
echaría a volar e iría a ver a ese hombre.
Como no puedo verlo,
Mi pena no tiene fin (...)
A Raíz de la preocupación que sentía Kaihui por sus hijos y sabiendo que no podía contar con Mao, Kaihui escribió a su Primo Carnal:
"He decidido confiarte a mis hijos. Económicamente, mientras viva su hermano (probablemente Zemin, uno de los hermanos de Mao), no los abandonará; y su tío los ama profundamente. Pero si pierden a su madre y a su padre, el amor de su tío no les bastará. Necesitarán tu afecto y el de muchos otros para crecer de modo natural, como medio de una primavera cálida, y no ser destruidos por tormentas virulentas. Esta carta es como un testamento, debes de pensar que me he vuelto loca. No sé por qué, pero no puedo quitarme la sensación de que tengo sobre la cabeza una soga como una serpiente envenenada, que parece haber llegado volando desde la muerte, y que me atenaza. ¡Así que no puedo hacer otra cosa que prepararme! (...)"
Kaihui tuvo esta premonición porque el 7 de marzo 1929 el Diario Republicano de Hunan publicó que la esposa de Zhu De había sido asesinada y que su cabeza estaba expuesta en una calle de Shanghai. En el periódico aparecían dos artículos cuyos autores afirmaban haber disfrutado con la visión de esa cabeza. En abril Kaihui anotó algunas ideas para enviarlas a un diario, pero no lo hizo. Les puso el título "Sensación de tristeza al leer sobre la diversión a propósito de una cabeza humana":
"Muy probablemente la esposa de Zhu De fuera comunista, eso creo. (Faltan palabras en original) O incluso una figura importante. Si es así, es posible que no haya que criticar su ejecución. (Palabras tachadas) Y sin embargo no la mataron por sus propios crímenes"...
Escrito por: Alejandra Arce 0 comentarios 01 May 2006 URL Permanente