La republicana (Reeditado)
José María Zavala, periodista experto en la historia de la dinastía de los Borbones. Ha publicado "La maldición de los Borbones", "Don Jaime, el trágico Borbón", "Dos infantes y un destino", "Don Juan de Borbón, el triunfo de un perdedor, o Matar al Rey" entre otros.

La Infanta republicana, Eulalia de Borbón, La oveja negra de la dinastía, así se titula la biografía de María Eulalia de Borbón, fue bautizada con los nombres de María Eulalia Francisca de Asís Margarita Roberta Isabel Francisca de Paula Cristina María de la Piedad. (12 de febrero de 1864- 8 de marzo de 1958). Hija menor de la reina Isabel II de España y del rey consorte don Francisco de Asís de Borbón.
La Infanta Eulalia de Borbón retratada por Giovanni Boldini.
Realmente no sé hasta qué punto era republicana, a mí entender fue una mujer avanzada en tiempo, transgredió el protocolo de la corte española. Se casó obligada con su primo Antonio de Orleans y Borbón, futuro duque de Galliera, hijo de Antonio de Orleáns (duque de Montpensier) y de Luisa Fernanda de Borbón, y nieto del rey Luis Felipe de Francia. El matrimonio tuvo dos hijos, Alfonso de Orleans (1886-1975) y Luis Fernando de Orleans (1888-1945). Fue la primera Borbón divorciada. Escribió en Francia (1911) bajo el seudónimo de "Condesa de Ávila" con el título "Al hilo de la vida" donde abogaba por el divorcio y la emancipación de la mujer a comienzos del siglo XX. Fue prohibido en España por el rey por ser de carácter feminista y demasiado modernista. También publicó sus memorias en los años 30.

Foto: Del brazo de Alfonso XIII en 1904. Años después, la relación entre tía y sobrino empeoró debido a la publicación "Al hilo de la vida". Esa obra enfurecía terriblemente a Alfonso XIII.
Páginas 18 y 19, Dice "Sus constantes viajes dieron pie a un sinfín de anécdotas algunas de ellas muy polémicas, pues la infanta aprovechó siempre que pudo para desafiar a su familia.
Como sucedió en 1893 durante su visita a Cuba, donde lejos de erigirse en embajadora extraordinaria de los intereses de España, como sin duda esperaban el gobierno y su presidente Cánovas, acabó convirtiéndose en defensora de las reivindicaciones de los revolucionarios cubanos.
Por eso no resulta extraño que, en cierta ocasión, Alfonso XIII emplease el término "republicana" para referirse a su tía, tras escuchar sus argumentos sobre la revolución portuguesa y sus predicciones poco alentadoras en torno al futuro de la monarquía.
Eulalia acababa de llegar a Madrid, procedente de Lisboa, y el rey le dijo, sonriente e irónico:
¡Vaya! Te has tornado muy pesimista en este viaje; ¿o es que te has vuelto republicana?
Años después, ella le replicaba así en sus memorias:
¡Republicana! Siempre que en la Corte española se decía algo que se separara del criterio predominante, o se opinara libremente, o se expusieran realidades, surgía la palabra como mote. No cegarse, no tener en los ojos una venda ni en la boca una mordaza, era ser republicana.
¡Republicana! Para muchos nobles españoles, yo lo era. Lo éramos todos los que no estábamos empeñados en no ver. Y en España, ser republicano era no sólo profesar un credo político, sino estar excluido del contacto con los servidores del Rey, que se creían tanto más fieles cuanto más desdeñaran a los que profesaban un credo que, aun equivocado, no deja de ser sincero. Estos señores preferían dejar que los republicanos lo siguieran siendo que sacarlos de su error".

Eulalia en 1953, con Juan Carlos, actual rey de España, y su hermano, el infante don Alfonso.
Doña Eulalia, pasó los últimos años de su vida en una villa en Irún, donde falleció en 1958 en plena dictadura franquista. Está enterrada en el Panteón de Infantes del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Escrito por: Alejandra Arce 0 comentarios 01 Nov 2008 URL Permanente


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