El olvido de los difuntos
Mis ojos miran y miraron... (10 de enero de 2010);






| 27, ene
El olvido de los difuntos
Mis ojos miran y miraron... (10 de enero de 2010);






| 26, ene
El olvido de los difuntos
La vida es contradictoria y de que manera nos hace olvidar. Caminando por el cementerio Católico de Santiago de Chile, cuando bajaba del auto le recordé a mi hermano, que mi mamá decía el día que me muera pasará el tiempo y me olvidarán. Ella se equivocó sigue estando presente en nuestras vidas e incluso todavía me la imagino joven tal cual sé fue. Han pasado 17 años y allí está ella igual. Miró a mi padre y se va envejeciendo lentamente, el tiempo pasa para él. Mientras camino entre nichos, pasadizos y mausoleo, observó y reflexionó sobre el olvido, el abandono de los difuntos, cuando era pequeña me gustaba leer los nombres de las tumbas y quedarme unos momentos a inventarme la vida de ellos. Me fijaba en el día que nacieron preferentemente eran las más antiguas casi siempre caía entre los años 1900 a 1914, y la edad en que murieron, por unos instantes me entretenía pesando en sus vidas. Esas vidas para mi tenían un final feliz, concluía que toda la familia estaba reunía ahí. Cuando visite el cementerio ya no me detuve con ese entusiasmo de antaño. Caminé lentamente por el mismo lugar de hace 17 años, los mismos nichos deteriorados siguen intactos e inamovibles. Me limite a comentar en voz alta, en presencia de mi hermano y sobrino el olvido de los difuntos...
Mis ojos miran y miraron ( 10 de enero 2010)




| 25, dic
a senda española de los artistas flamencos:


Pedro Pablo Rubens, Las Tres Gracias, Madrid, Museo del Prado.
Estos últimos meses no he tenido nada que escribir en mí blog sobre libros, entrevistas, sin embargo, quiero terminar el año dejando algo. Estaba mirando las imágenes del libro "La senda española de los artistas flamencos. De Van Eyck a Rubens", es un libro que tiene su origen en el ciclo de conferencias de el Museo del Prado.
En el capitulo "La huella de los flamencos" de Francisco Calvo Serraller señala que la colección de pintura flamenca del Museo del Prado es razón suficiente para hablar de la senda española de los flamencos, dado que el Museo del Prado no sería lo que es sin el aporte de los Países Bajos y no es posible conocer a fondo la pintura flamenca sin visitar el Prado, que atesora la mejor colección del mundo de El Bosco o de Rubens.

Anton Van Dyck, María Ruthven, mujer del pintor Madrid, Museo Nacional del Prado.

Pedro Pablo Rubens,Sagrada Familia con Santa Ana. Madrid, Museo Nacional del Prado.

Bernard van Orley, Retrato de Margarita de Austria (Copia) Bruselas, Musées Royauz des Beaux- Arts

Robert Campin, Retrato de un hombre robusto ( ¿ Robert de Masmines?). Madrid, Museo Thyssen- Bornemisza.

David Teniers el Joven, Archiduque Leopoldo Guillermo en su galería de pinturas de Bruselas. Madrid, Museo Nacional del Prado.
Caín:
"Nadie ha vuelto de la muerte para decirme si hay una vida futura"

José Saramago, escritor portugués y Premio Nobel de Literatura (1998). Su trabajo literario destacan "El año de la muerte de Ricardo Reis", "Manual de pintura y caligrafía, Casi un objeto", " Historia del cerco de Lisboa", " La bolsa de piedra", "Memoria del convento", "El Evangelio según Jesucristo", "Todos los nombres", "Levantado del suelo", "Ensayo sobre la ceguera", "La caverna" "El hombre duplicado", "Ensayo sobre la lucidez", "Las intermitencias de la muerte", "El viaje del elefante" y "Poesía completa y Cuadernos de Lanzarote I y II, entre otros.


El escritor portugués José Saramago presentó su obra Caín entre focos, luces, micrófonos, grabadoras y entre una multitud de periodistas acreditados como si fuera una gala Hollywood o una entrega de los Oscar. Simplemente fue una presentación, siempre aglomera una gran cantidad de periodistas, porque no tiene tapujos de decir lo que piensa y lo salpica a los cuatros vientos por escrito o verbalmente. En Caín vuelve a cargar contra Dios. Le culpa a él, como autor intelectual, del asesinato de Abel, al haber despreciado el sacrificio que Caín le ofrecía, para ensalzar a su hermano.
La obra hace una parodia del gobierno del Cielo y el autor asegura que la historia bíblica fue escrita por un Dios cruel e irresponsable.
Esta novela, José Saramago parte de los orígenes más remotos del hombre que l mundo cristiano recuerda: la creación de Adán y Eva y la expulsión del Paraíso. El primer crimen humano, el asesinato de Abel por Caín a vagar eternamente por la tierra de Nod, es decir, la tierra de la nada. Y ello después de que ambos realicen un trato vergonzante en el que, a cambio de su silencio y en una especie de soborno, Dios le otorga a Caín la inmortalidad.
"La razón de escribir, en el fondo, no es más que esa: escribir", expuso. Asimismo comentó que "No escribo para agradar, tampoco para desagradar. Escribo para desasosegar. Me gustaría que todos mis libros fueran considerados como libros del desasosiego".
"Nadie ha vuelto de la muerte para decirme si hay una vida futura. Yo no acepto que la Iglesia me diga que si cometo pecados voy al infierno. Fuimos nosotros quienes inventamos a Dios a nuestra imagen y semejanza, y por eso Dios es tan cruel", concluyó.

El sueño de Hipatia:
El sueño de Hipatia: "Alegato contra la intolerancia"

José Calvo Poyato, catedrático de Historia. Entre su obra literaria destacan "El hechizo de rey, "Conjura en Madrid,, "La Biblia negra", "El manuscrito de Calderón", "El ritual de la doncellas, "La Dama del dragón", "Vientos de intrigas" y "La Orden Negra"
El sueño de Hipatia es una novela de ficción con un trasfondo histórico. La odisea de una mujer en un mundo de hombres dispuesta a defender la Biblioteca y el faro de Alejandría, símbolo del conocimiento y la cultura clásica. Su abierto enfrentamiento a los máximos representantes del poder y de la religión cristiana convierten a Hipatia en una víctima del fanatismo y la injusticia de quienes intentar imponer sus creencias.
Para el escritor José Calvo Poyato su nuevo libro, "El sueño de Hipatia", es un alegato contra la intolerancia bajo el personaje, desconocido y oculto, de la matemática y astrónoma defensora del mundo clásico frente al inminente asentamiento poder del cristianismo en la Alejandría de finales del IV y comienzos del siglo V.
Una vez más el autor me concedió una entrevista, sin impórtale el tiempo de la conversaciones, reiteró que la novela es un alegato contra la intolerancia, ya que el tiempo que ha tocado a vivir a comienzos del siglo XXI " es intolerable por muchas razones, pese a la tolerancia falsa que establecen los sistemas democráticos", Sin embargo enfatizó que en esta sociedad "hay intolerancia contra la gente que forma parte de otra cultura, contra quien piensa de forma diferente o presenta actitudes diferentes ante al vida.
La novela recoge dos partes. Una donde se presenta un fondo histórico adecuado a la época y a lo que se sabe del personaje, es decir, la Alejandría de fin de siglo IV y Siglo V. Una segunda parte donde lo importante es la intriga novelesca por encima del fondo histórico, siendo esta combinación el fundamento de la obra.
El escritor andaluz presentó Hipatia como un personaje para la cultura occidental desconocida a comienzo del siglo XVIII y gracias a filósofos, pensadores y enciclopedistas como Voltaire no se tenía información de ella. Este redescubrimiento dará lugar a una serie de publicaciones en siglo XIX.
Para el autor la cusa del olvido de Hipatia tiene su origen, en su papel histórico y la muerte que tuvo. Hipatia es "un icono de lo que se entiende por el mundo clásico" cuando ese mundo comenzó a hundirse ante la presencia en escena del cristianismo, está se convertirá en un obstáculo para que ese poder emergente se asiente de manera definitiva para dominar la cultura occidental en los últimos 1.600 años. La muerte de Hipatia fue un crimen horrendo que explica que quienes lo cometieron trataran de echar toda la tierra encima sobre su figura.
El sueño de Hipatia es una novela de ficción con elementos históricos. ¿Nos puede contar como fue su encuentro con Hipatia?
Leyendo un libro de la historiadora polaca Dzielska. No tenemos nada Hipatia, hay algunas referencias, que hace comentarios de obras de matemáticos, de las clases de filosofías. Hoy vivimos en una sociedad donde la gente se especializa muchísimo. En aquella época la gente no estaba especializada, eran matemáticos, el concepto de ciencia era mucho más global. Me llamó la atención varias cosas, Hipatia perteneció a una clase social, su padre fue un gran científico de Alejandría. Se podría haber convertido al cristianismo que era opción ganadora. Ella siguió siendo fiel a su cultura, eso me atrajo. También esa idea de tolerancia al cristianismo, una de las fuentes de información fue un discípulo de Hipatia, ella no tuvo inconveniente de darle clases a cristianos, un sector de esos cristianos la asesinaron horriblemente.
¿Entonces que se sabe de ella?
Resumiría en tres características, no que fue enemiga de la iglesia. Ella opta por defender la cultura y esa cultura la iglesia estaba en contra. Hipatia recibió una educación clásica, filosofía de Platón, una educación de carácter Greco Latino más que una educación cristiana. Opta por defender esa cultura que ella recibió sabiendo que era una perdedora.
¿Por qué una perdedora?
Estaba defendiendo una cultura que estaba en la agonía. Ella era una mujer inteligente sabía que era final, pero no sé apunto al carro de los vencedores. Decidió ser fiel a la educación que le inculcaron de pequeña, eso no quiere decir que fuera enemiga de la iglesia católica, lo digo casi con seguridad, por una razón, una de las pocas fuentes son las cartas de un discípulo que hablaba de ella, este discípulo era obispo. Hipatia no tenía inconveniente de darle clase.
¿Cayó sobre ella manto de silencio?
Sí, Cayó un manto de silencio probablemente, porque muere de una forma trágica. Fue tortura por un grupo de fanáticos que acaban con su vida de una manera horrorosa. Creo que quedó mala conciencia. Hoy Egipto es básicamente musulmán, ya no pertenece a esa cultura, tampoco era cristiana. Hay una minoría de egipcios que son cristianos, pocos herederos de aquellos cristianismos. No sabe nada de Hipatia hasta el siglo XVIII, los enciclopedistas estaban buscando datos y se encuentran con Hipatia hace mil 500 años había muerto en occidente se había perdido la memoria.
| 12, oct
Un Sombrero lleno de cerezas

"Entonces, cuando el futuro se había vuelto muy corto y se me escapaba de entre los dedos con la inexorabilidad con que cae la arena en una clepsidra, me sorprendía con frecuencia pensando en el pasado de mi existencia; buscando allí las respuestas con las que sería justo morir. Por qué había nacido, por qué había vivido, y quién había plasmado el mosaico de personas que, desde un lejano día de verano, constituía mi Yo. Así comienza el libro póstumo de Oriana Fallaci, cuando se dio cuenta de que la muerte la llamaba en julio de 2006, llamó por teléfono a su sobrino Edoardo Perazzi y le pidió que fuese a verla a Nueva York y le entrego el texto original con todas las indicaciones que había dejado Oriana Fallaci y como quería que se publicase póstumamente : corregir los errores producidos al pasar el original a máquina ; tener en cuenta todas las correcciones a mano en la Cuarta Parte, que ella no había tenido tiempo de volver a copiar a máquina; escoger una cubierta puramente gráfica, con caracteres simples pero impactantes. Como dice su sobrino sus indicaciones se han seguido, la novela se ha publicado tal y como ella quería.
Este es su hijo "Un sombrero lleno de cerezas" como ella solía llamar , un hijo muy difícil, muy exigente, cuya gestación ha durado gran parte de mi vida adulta, cuyo parto ha comenzado gracias a la enfermedad que me matará , y cuyo primer llanto se oirá no sé cuándo. Quizá cuando ya esté muerta. (¿Por qué no? Las obras póstumas tiene la exquisita ventaja de que te ahorran enterarte de las imbecilidades o las maldades de quienes, sin saber escribir ni concebir siquiera una novela, pretenden juzgar, mejor dicho, destrozar a quien las concibe y escribe). Aquel 11 de septiembre yo estaba pensando en mi hijo, así que, superado el trauma, me dije: "Tengo que olvidar lo que ha ocurrido y lo que ocurre. Tengo que ocuparme de él y punto. En caso contrario, tendré un aborto". Así pues, apretando los dientes, me senté ante mi escritorio. Retomé la página del día anterior, intenté que mi cabeza volviera a ocuparse de mis personajes. Criaturas de un mundo lejano, de una época en la que los aviones y los rascacielos no existían. Pero duró poco. El hedor de la muerte entraba por las ventanas..."
Estoy leyendo el libro una gran saga...
Oriana Fallaci ha dejado de latir (reeditado)
Temprano en la mañana como es habitual escuché en la radio la noticia del fallecimiento de Oriana Fallaci sólo se limitaron a decir "a muerto Oriana Fallaci" en forma muy escueta, esperé un momento al lado de la radio para saber que decían de ella. Nada de nada, era de suponer sus los últimos años se codeaba con ideas políticamente incorrectas , pero no voy a este punto, no quiero tocar su cambio tan radical. En los años 60 era de izquierda. Su carácter se lo debe a su padre era un antifascista condenado a muerte, quien escapó por un pelo del pelotón de fusilamiento. El le enseñó a disparar con un fusil, pero Oriana no usaba arma usaba la palabra y la escritura que es mejor arma.
Durante un tiempo se la llamó la "Greta Garbo de la prensa".En 1972 quiso entrevistar al emperador Haile Selassie de Etiopía, funcionarios de la corte objetaron el que portadora pantalones. "Dígale a Su majestad que vendré en pantalones o desnuda" les dijo Oriana Fallaci. Ella participó en la resistencia contra el dictador Mussolini, hizo carrera en el periodismo cuando éste era considerado un "oficio de hombres". Y sobre todo le gustaba la guerra, la primera línea de frente. "No soy ningún rambo femenino con el casco en la cabeza y el puñal entre los dientes" replicó una vez Oriana. "Una entrevista es para mí una historia de amor, una lucha, un coito..." dijo la periodista.

Mi cabeza empezó a dar vueltas y a preguntarme si Oriana Fallaci había leído mis dos cartas que le envié en febrero para que me concediera una entrevista y hablará de su novela. Solo quería que me hablara de su novela y de sus libros. Ella empezó a escribir, una novela antes de los atentados del 11-S, pero la interrumpió. Se comportaba como una mujer embarazada que sólo pensaba en el feto que estaba en su vientre y en nada más. Le latía el corazón cada vez que ella tecleaba. Le seguí las huellas desde el fin del mundo hasta llegar a la otra orilla. Había leído sus primeros libros de aquellos años nada tenían que ver con sus últimas expresiones de rabia, como ella misma definía. Un clásico del periodismo es "Entrevista con la historia" sus grandes conversaciones con políticos y actores. Ella decía en el prólogo Si ellos dicen "morid", moriremos. Si dicen "vivid" viviremos, No consigo aceptarlo. No consigo prescindir de la idea de que nuestra existencia dependa de unos pocos, de los hermosos sueños o de los caprichos de unos pocos, de la iniciativa o de la arbitrariedad de unos poco. De esos pocos que, a través de las ideas, los descubrimientos, las revoluciones, las guerras, tal vez de un simple gesto, el asesinato de un tirano, cambian el curso de las cosas y el destino de la mayoría. Otro de los libro que leí "Un hombre", que contaba la vida de su amigo y pareja Alekos Panagoulis, en los 70 opositor a la dictadura militar griega, quien, tras ser puesto en libertad de la cárcel murió en un accidente automovilístico, pero fu asesinado por sicarios del régimen de los coroneles. El otro libro "Carta a un niño que nunca nació", publicado en 1975, en medio del debate europeo sobre el aborto, aquí hubo chispa y controversia, pero ella ni se inmutaba. Hay que reconocer que la modestia nunca fue precisamente una virtud para ella. Eso lo tengo claro, pero mi intención era entrevistarla suena como una estupidez. Trate de hacerlo a través de tercera personas, ya que a través de la editorial que ha publicado sus últimas libros en Madrid no sabían nada de ella. Llamé a mi otro yo, porque conoce gente del periódico il Manifesto italiano y probablemente sabrían algo y como llegar a ella. Todavía recuerdo cuando mi otro yo dijo que no me prometía nada, pero que lo intentaría. Lo primero que le dijo la persona que fue amigo y compañero de partido de Oriana Fallaci a mi otro yo, es que ella era una mujer odiosa y detestaba al mundo y conceder, una entrevistan pensarlo. Seguí con el sueño de entrevistarla y estaba entusiasmada, cuando recibí el nombre de la persona y su correo electrónica es que no lo podía creer, también tenía la dirección de la editorial Rizzoli-Libri para enviarle una carta, a la atención de doña Oriana Fallaci. Las dos cartas las envié urgentemente, porque sabía que el tiempo jugaba en contra. Pasaban los días y miraba el buzón para ver si llegaba alguna respuesta. Nada de nada quede desencantada y resignada a olvidarme de la entrevista y seguir con mi vida habitual y dejar de pensar en Oriana Fallaci. El tiempo transcurrió y apenada le dije a mi otro yo que no recibía respuesta. Se limito a decirme, que lo sabía.
La única respuesta que recibí fue a través de la radio "Oriana Fallaci a muerto". Mis dos cartas nunca supe si llegaron a sus manos o si las leyó. No lo sé. Con está incertidumbre me he quedado. Mi otro yo se limito a decirme que inventará, una entrevista a Oriana Fallaci con preguntas y respuestas como las que nos daba en la universidad como ejercicio con personajes como Charles Baudelaire, James Dean o Cary Grant, etc... Le dije que si, pero que el corazón de Oriana Fallaci y su novela han dejado de latir y que no era lo mismo...
Escrito por: Alejandra Arce 1 comentario 17 Sep 2006 URL Permanente
Alejandra, te entiendo. Yo soñé alguna vez en conocer a Oriana Fallaci. Ella, su periodismo ha ejercido una fuerte influencia en mi carrera, pues también estudie esta profesión. Sin embargo, como no pude conocerla, escribe una monografía sobre ella como trabajo de grado.
Homenaje a la más grande Mercedes Sosa
Se ha ido, pero ha dejado un legado que no sé borrará como decía ella "Traigo un pueblo en mi voz". Por siempre estará presente en la mente del pueblo.
| 26, sep
Canción con todos
He salido un poco del letargo que tenía. No sé como salí necesitaba o esperaba una chispa de alguien de algo que me hiciera resurgir. Creo que fue una pelota de golf, en la cabeza. Caminaba por el Parque Santander, hay una cancha de golf. Siempre me había echo ilusión coger una pelota entre las miles y miles que se encuentran en el césped artificial, entre las vallas era imposible, en la segunda vuelta en la pista de correr, caminaba no corría ni trotaba. Me encontré una pelota de golf que ilusión, que cosa tan insignificante me hace ilusión. Miraba esas vallas de seis o diez metros de alturas jamás pensé que caería una pelota y la cogería. Insignificante una pelota de golf...