Resistiré
Hay que luchar, aunque en esto se nos vaya la vida...Hay que aguantar al gobierno del partido popular (PP), así es la democracia...
| 21, nov
Resistiré
Hay que luchar, aunque en esto se nos vaya la vida...Hay que aguantar al gobierno del partido popular (PP), así es la democracia...
| 11, dic
Los recién casados (Reeditado 16 marzo de 2008)

Mis ojos miran, miraron y siguen mirando y sigo caminando sin rumbo fijo...
Caminando por el Palacio Real me encontré con unos recién casados muy exóticos que gritaban su amor a los cuatros vientos. Me adherí entre sus invitados y empecé sacar fotos. Estuve unos minutos con el grupo y esperando que la novia lanzara el ramo de flores, para saber quien sería la próxima candidata a casarse. No lo lanzó y lo tenía aferrado a su mano... Tengo una amiga que tiene tres ramos y no se ha casado, no quiere casarse, para ella es un desafío coger el ramo de flores a la mala, quiero decir entre empujones, manotazos y zancadillas. Por el momento no ha mandado a nadie al hospital. Tampoco la han invitado estos últimos años a casamientos, tiene su lógica, casi nadie quiere pasar por la iglesia...





La Plaza de España, Madrid.

Cuando vi estas fotos en blanco y negro me quedé hipnotizada y pensando, Madrid en tiempos lejanos. Caminar por sus calles me hace imaginar lo que sucedió y lo que podría haber sido y ser...
Estas fotos son del fondo fotográfico de la Junta Delegada de Defensa de Madrid denominado Archivo Rojo, compuesto por más 3.000 imágenes de la Guerra Civil. Estas imágenes inmortalizadas están a disposición de la gente a través del PORTAL ESPAÑOLES PARES. (Clic en PARES)
Los orígenes de este archivo se remontan a los primeros momentos de la Guerra Civil española, en julio de 1936, si bien contiene imágenes de algunos acontecimientos anteriores de gran relevancia, como la sublevación de Jaca de 1930 o los sucesos de Asturias de 1934. Muchas de las imágenes, no obstante, testimonian la violencia del asedio a Madrid, el más largo de la contienda, que quedó registrado en las calles de la ciudad.
Una novedad de la consulta de este fondo es que cualquier usuario podrá aportar todo tipo de información que conozca sobre las imágenes. Su ayuda permitirá a los demás visitantes virtuales tener un conocimiento más detallado de esos acontecimientos históricos. Se podrán completar así los escuetos datos que incluyen las fichas que acompañan a cada fotografía.
No sé, si a ustedes, pero a mí las fotografías en blanco y negro me enamoran, les dejo algunas y disfruten...
La plaza de España de Madrid

La cava de San Miguel

Calle de Leganitos cerca de la Plaza España

Entre los estragos de los bombardeos abundan las imágenes del centro de Madrid, como la Puerta del Sol (en la imagen), y las calles de Alcalá, Leganitos y Segovia, entre otras.


Un grupo de mujeres confraterniza con los soldados republicanos.

Escrito por: Alejandra Arce 19 Jun 2008 URL Permanente
| 16, oct
Mis ojos miran y miraron...

Plaza Olavide...
Hace tiempo que no escribo. Mi vida quedo bloqueada, solo me pedía dormir, dormir y dormir, como la bella durmiente, esperando un beso de un príncipe azul, ¡No! , eso pasa en los cuentos infantiles para engatusar a los niños con un final feliz, lamentablemente la realidad es otra, es cruel, sanguinaria y degradante. Sin embargo, hay que vivir, vivir y vivir...
Consciente de está decrepitud. Han pasado meses, semanas y días sigo en blanco parezco una mutante o un zombi. Todavía busco respuesta a lo que me ha pasado...
Mi lugar favorito...entre sentarme en el café Gijón, me quedo con la Oliva...

Mi amiga, Chus...que bonita

No soy la dueña de Chus, le gusta estar conmigo, porque la mimo demasiado...

Acá arriba vivo...Abajo está el Ahorra más o el Roba más... y en el samáforo está la calle José Abascal...
| 4, jul
La reina del Soul (Reeditado)

Aretha Franklin cantante de soul, R&B y gospel. Nació el 25 de marzo de 1942 en Memphis (Tennessee). Apodada como "Lady Soul" o "Queen of soul" (La Dama o reina del Soul). En los años 60 se consolidó como cantante del soul y se comprometió con los derechos raciales en Estados Unidos y la liberación femenina. Era hija del predicador Clarence Le Vaughn Franklin y de la cantante de gospel Barbara Franklin.
Las raíces gospel influyeron en su vida personal y profesional. Cantaba en la Iglesia Baptista de Detroit, y su padre dirigía la iglesia. Era apodado el predicador del millón de dólares y uno de los confidentes del líder Martin Luther King. Pasó toda su infancia dentro del ambiente gospel y rodeada de voces del jazz como Dinah Washington y Ella Fitzgerald. Con 14 años hizo su primera grabación para el sello Checker, The gospel soul of Aretha Franklin. A pesar de vivir en un ambiente religioso, su vida no era nada religiosa...
En las letras subrayadas pueden hacer clic para más información...
Les dejo a la reina del Soul a mi me gusta...
Escrito por: Alejandra Arce 9 comentarios 30 Abr 2008 URL Permanente
9 comentarios · Escribe aquí tu comentario
Jesús dijo
Me has quitado el post de la boca, pensaba hacer uno para el Revista Calma
Farmacia dijo
Grandísima Aretha, me encanta su música, cuando necesito relajarme la escucho..... Me encanta!
Jorge Herre dijo
Una reina deja a otra reina
Muchos besos
Ónice dijo
Hermoso post de una de una voz inmensa. Hermoso post, que proviene de una gran periodista que sabe tocar cualquier tema con la misma maestría.
Espero que las cosas vayan arreglándose un poquito Alejandra, querida amiga.
Quiero que sepas que yo también te leo siempre. No puedo perder el contacto con mi periodista favorita.
Un beso, Alejandra y ojala algún día te vaya todo como la seda.
Sixto Sextercio dijo
Dices que me escribes desde una "cueva" y me mandas un beso y un abrazo "eterno"..., ¡jolín, qué miedo!... Yo no quiero que me abraces eternamente, menuda incomodidad, pero me puedes mandar el beso y el abrazo "actualizado" cada vez que se te antoje. Eso sí, y yo te lo devolveré en un comentario absurdo o deprimente, negativo o jubiloso.
De este último post tuyo elijo una frase: "A pesar de vivir en un ambiente religioso, su vida no era nada religiosa" De aquí podrías sacar un post largísimo, o mejor un libro, analizando la conducta de todos esos "fariseos" que nutren las filas de "fervorosas" procesiones y manifestaciones peperas. Creo que el asunto da para muchísimo. Un estudio concienzudo arrojaría muchas sorpresas.
¿Estás en la baticueva con Batman?; ¿Ya has ligado con un apolíneo negro?... Los locutorios están llenos de negritos del África tropical.
¡Cuídate, amiga!, ¡Besos muchos!
Jorge Herre dijo
Al ver el título en primera línea de nuevo he pensado que había nacido una nueva reina del soul,¡tú!
Un abrazo y un beso fuerte.
Una voz única e inconfundible.
Bingo dijo
Que grande eres, me encanta tu música.
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"Las intermitencias de la muerte": (Editado, noviembre de 2005)

José Saramago escritor portugués. En 1947 publicó su primera novela, "Tierra de pecado", reeditada en Portugal coincidiendo con los cincuenta años de su publicación, a finales de los sesenta se publicaron dos libros de poemas: "Los poemas posibles y Probablemente alegría". En 1975 pública su último libro de poesía "El año de 1993". Todos ellos están recogidos en el volumen de "Poesía completa" editado este año por Alfaguara y que en la actualidad editada la "Biblioteca José Saramago", que recoge todos los títulos del autor.
El trabajo literario de José Saramago contempla la novela "Memorial del convento" (1982), "El año de la muerte de Ricardo Reis", "La balsa de piedra" (1986), "Historia del cerco de Lisboa" (1989), "El Evangelio según Jesucristo" (1991), "Casi un objeto" (1994), "Viaje a Portugal" (1995), "Ensayo sobre la ceguera" (1996), "Todos los nombres" (1999), "La caverna" (2001), "El hombre duplicado" (2003) y "Ensayo sobre la lucidez" (2004).
A sus 83 años, José Saramago le parece una vida muy corta, pero como tiene salud no siente 83 años. Vive como si tuviera 75 años que es una edad estupenda o como si tuviera 62 años que tampoco esta mal. A veces se siente como si tuviera 18 años, es como se dice en España es la hostia, señala con sentido del humor, el Premio Nobel de Literatura 1998 en la presentación de su nuevo libro "Las intermitencias de la muerte", a través de las nuevas tecnologías en la capital portuguesa ofreció una videoconferencia desde el Instituto Cervantes de Lisboa, en conexión directa con la sede del Cervantes en Madrid. "Prefiero a las personas en carne y hueso" decía Saramago tras una larga charla con medios internacionales vía pantalla de plasma.
La novela "Las intermitencias de la muerte" ha sido editada simultáneamente en Alfaguara, en castellano; Edicions 62, en catalán, Einaudi, en italiano y Caminho en portugués. El escritor habló de literatura, de vida, de muerte y de política con todos los asistentes al otro lado de la pantalla.
"Al día siguiente no murió nadie". Éste es el punto de partida de la novela: En un país imaginario (sabemos que tiene una monarquía constitucional, que carece de mar, tiene diez millones de habitantes, limita con tres países y poco más), un primero de enero, la gente deja de morir. De la anciana reina madre abajo, ninguno muere. A primera vista el suceso parece feliz sin el menor reparo: no morir, ese viejo sueño de la humanidad. Si embargo, los problemas se presentan muy pronto. Que la gente no muera trastoca la economía a la religión, pasando por la convivencia familiar. Porque los enfermos terminales, como la reina madre, no mueren pero tampoco mejoran.
Así que no son pocos a los que se les arruina el negocio, empezando por las funerarias y la iglesia Católica, cuya base es la administración del más allá, y siguiendo por las compañías de seguros. Además, los hospitales se colapsan de enfermos que no van ni para atrás ni para adelante, con lo que éstos son devueltos a sus familias.
Mientras las altas instancias, políticas y religiosas, van de acá para allá desesperadamente emitiendo comunicados y capeando la situación, la gente empieza a tomar decisiones por su cuenta, quienes viven en zonas fronterizas del país empiezan a trasladar a esos familiares al país vecino en el que las leyes de la vida y la muerte siguen siendo las de siempre, con toda esa tensión. La muerte decide reanudar su actividad milenaria. La gente va a volver a morir; no sólo eso, sino que sabrá la fecha del final de su vida. La muerte envía cartas a los humanos en las que se les comunica el plazo que les queda, que es siempre de siete días. Uno de los destinatarios de la carta, un hombre humilde se niega a recibirla. La muerte tiene que encargarse personalmente del caso. Aquí el relato cobra una nueva dimensión sugerente, divertida y emocionante, donde el lector deberá descubrir.
Sobre la novela, el escritor afirma que "la ironía continúa presente, es agresiva, pero yo soy irónico como escritor. Ahora he introducido el humor con el que uno se ríe". En ella el escritor reflexiona con un humor sobre la imposibilidad de ser inmortal: la muerte es un gran negocio, y no siempre limpio; es difícil imaginar una vez extrema, y las religiones cristianas se alimentan de la muerte, dice Saramago.
"Toda mi obra parte de una improbabilidad y de una imposibilidad" y en esta ocasión se hace él mismo una pregunta: "¿y si la muerte dejará de matar a alguien?". A partir de este argumento, analiza el funcionamiento de la sociedad, enfrenta la muerte con determinadas personas, plantea las relaciones humanas..., todo utilizando el mundo de la imaginación y la vida de los otros me parece más interesante que la mía".
A pesar de que la muerte sea el tema central de esta obra, José Saramago asegura que no se trata de una fuente de inspiración en sus novelas, sino que aparece con naturalidad porque la muerte "la muerte la llevamos nosotros dentro" y cree que "tenemos que morir para dejar vivir a otras generaciones".
Tampoco deja que la muerte ocupe su pensamiento y espera estar bien unos cuantos años. "No le tengo miedo a la muerte. No vivo con esa preocupación. No pienso en ello, porque tengo mucha cuerda para vivir el día a día para que llegue la muerte a buscarme. Estoy consciente de estar ahí".
Por eso, señala que lo mejor es que cada uno piense en lo que tiene que hacer en esta vida, "sin pensar en lo que quedará en el futuro de nosotros", porque "uno es lo que hace y cambiará según lo que está haciendo".
José Saramago confesó que "cuando muera entraré en la nada sencillamente en la nada, me disuelvo en átomos, es todo lo que llevo dentro y se acabo. Hasta el día que se acabe incluso la tierra, la especie humano y la galaxia. Todo terminará pasaran miles de millones de años hasta que eso ocurra, pero ocurrirá. Cuando ocurra no habrá dios para decir, donde esta eso que he creado con tanto amor, se supone con tanto dolor, para la vida infernal que vivimos en la tierra, mejor que no estuviéramos aquí, además el universo no sabe que nosotros existimos".
Vivir eternamente en la tierra, enfatiza el autor de "El año de la muerte de Ricardo Reis" que sería el peor de los castigos, "porque si nosotros viviéramos eternamente eso significaría que seríamos eternamente viejos no solamente eternamente viejos, sino más viejos. "Una vida eterna no sé donde llegaría, por lo tanto mejor esperar que llegué el momento tranquilamente" y resalta el escritor que "vivir eternamente en el cielo. A mi gustaría saber de que estamos hablando, cuando hablamos del cielo, como se sabe no soy creyente, no creo en dios no entiendo como se puede creer en dios, porque un universo sus limites se encuentran en tres mil millones años luz. La verdad que es muy difícil de plantear la posibilidad la existencia de un cielo. En la galaxia hay dos mil millones de estrellas y el sol es una de estas nada más. ¿Habría que preguntar, porque ha creado dios el universo?
Escrito por: Alejandra Arce 16 Nov 2005 URL Permanente
"Si pudiera revivir mi infancia lo reviviría todo"
(Editado, 28 de enero de 2007).
En memoria de José Saramago les dejo sus tres últimos libros...
Las pequeñas memorias:


Cuatro momentos de la niñez y juventud del Premio Nobel de Literatura. José Saramago. Foto: Imágenes tomadas del libro Las pequeñas memorias...
José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998. Su trabajo literario contempla entre otros : Manual de pintura y caligrafía, Casi un objeto, Historia del cerco de Lisboa, La balsa de piedra, Memorial del convento, El Evangelio según Jesucristo, Todos los nombres, Levantado del suelo, Ensayo sobre la ceguera, La caverna, El hombre duplicado, Ensayo sobre la lucidez, Las intermitencias de la muerte, Poseía completa y cuadernos de Lanzarote I y II.

A pesar de los achaques de salud, José Saramago ha sacado adelante Las pequeñas memorias un volumen de 179 páginas que rememora los 15 primeros años de su existencia. "Todo lo que soy se lo debo al pueblo en que nací", " Si pudiera revivir mi infancia lo reviviría todo" afirmó.
Su optimismo esta por el suelo, señala el autor de "Las pequeñas memorias" "estamos todos hundidos en la mierda del mundo. No se puede ser optimista. El optimista ahora mismo con el mundo que tenemos, es estúpido, insensible Y le importa un pepino lo que ocurre alrededor"
El año 2006 ha sido para José Saramago "un infierno", y muy complicado recalcó, el autor en la presentación, con sentido del humor dijo "estoy aquí casi temblando he dormido mal. He perdido dos litros de agua y con una diarrea tremenda. Espero que no se manifieste en la conferencia, entre risas continúo su relato sobre su complicado estado de salud.

Es tuvo varios meses sin poder controlar un molesto hipo que le impedía dormir. Le recetaron unos cuantos medicamentos. Las medicinas no le arreglaron la situación y, estaban apunto de quitarle la vida y por contra, le provocaron diarreas. "De casualidad cayó en mis manos un libro con remedios mágicos de esos que aconsejan las abuelas; el tal libro decía que lo mejor para el hipo es el vinagre". Sin mucha fe, Saramago le dijo a Pilar su mujer que comprará vinagre. Bebió un sorbo y fue como explosión, su rostro en segundo se transformó en mil rostros. consiguió cortar el hipo en un soplo. Semanas más tarde acudió a un congreso de medicina en Galicia. "Allí, ante 1.500 especialistas, proclamé a voz en grito que el mejor remedio para el hipo es el vinagre. Soltaron una carcajada. Al acabar la sesión se me acercó un médico y me dijo tímidamente que lo que había dicho era verdad. 'Amigo mío, ¿qué me va a contar usted a mí?', le respondí".
La pequeña aldea de Azinhaga el punto de partida del libro, cuando tenía dos años, sus padres emigraron a Lisboa y le llevaron con él, así José Saramago, va relatando su niñez, su adolescencia, su relación con la tierra, con los animales, con el frío y con la pobreza en una casa humilde de un pequeño pueblo portugués, para entender el hombre que es hoy y contarlo en "La pequeñas memorias".
"La estructura de mi vida, el núcleo sobre el que se sustenta toda mi existencia, está en Azinhaga; cuando llegaba de la ciudad y me quitaba los zapatos, sabía que otro mundo me estaba esperando, entre los pájaros, los animales y toda aquella tierra con la que siempre he mantenido una relación muy profunda". Por eso insistió y aseguro rotundamente que no escribirá más libros de memorias. "¡No y no y no! Y si no lo cumplo digan de mí todas las maldades que quieran. Les doy permiso", señaló riéndose a pesar de la reiterada pregunta. "Lo único importante de mi vida sucedió en los primeros catorce o quince años. Lo demás no importa".
El Premio Nobel de literatura distingue entre educación e instrucción. "Nosotros éramos una familia muy pobre, una familia analfabeta, pero lo más importante que he aprendido en esta vida me lo enseñaron ellos, mis padres y mis abuelos, de forma sencilla, con su modo de ser y de estar en la vida".
Uno de los pasajes más entrañables de libro relata el momento en que el abuelo materno se fue despidiendo de sus olivos antes de morir. "No soy optimista ni pesimista; he procurado no hacer literatura y tampoco me he preocupado del estilo; hay momentos dichosos, pero hay otros, una media docena, duros, muy duros, momentos en los que sufrí y recuerdo con amargura".

Saramago, que se ve en el pasado como un niño melancólico y callado, que aprendió de sus padres analfabetos los valores que le han servido durante toda su vida, reconoció que este libro ha sido útil para "reencontrarse consigo mismo"
En 'Las pequeñas memorias', Saramago retrocede casi un siglo y relata anécdotas sorprendentes y cuenta que si los lechones pasaban frío, los abuelos los metían en la cama, junto a ellos. "Hablo de mis padres y de mis abuelos, que están todos muertos y de las personas que no han dejado nada y yo les he recuperado para otra forma de vida". "Yo los tengo aquí en este libro como si estuvieran vivos dijo levantando, un ejemplar y eso me da un sentimiento de poder".
Fragmento del libro página 41 "Las pequeñas memorias"
Ha llegado el momento de explicar las razones del título que al principio pensé darle a estos recuerdos-El libro de las tentaciones- y que, a primera vista, y también en una segunda y en una tercera, parece que no tiene nada que ver con los asuntos tratados hasta ahora y seguramente con la mayoría de los que trataré a continuación. La ambiciosa idea inicial - del tiempo en que trabajaba en Memorial del convento, hace ya cuántos años- era mostrar que la santidad, esa manifestación "teratológica" del espíritu humano capaz de subvertir nuestra permanente y por visto indestructible animalidad, perturba la naturaleza, la confunde, la desorienta. Pensaba entonces que aquel alucinado san Antonio que Hieronymus Bosch pintó en Las tentaciones, por el hecho de ser santo, había obligado a levantarse de lo más profundo a todas las fuerzas de la naturaleza, las visibles y las invisibles, los monstruos de la mente y las sublimidades que produce, la lujuria y las pesadillas, todos los deseos ocultos y todos los pecados manifiestos. Curiosamente, la tentativa de transportar asunto tan esquivo (ay de mí, no tardé en comprender que mis dotes literarias quedaban muy por debajo de la grandiosidad del proyecto) hasta una simple recuperación de recuerdos a la que, claro, convendría un título más proporcionado, no impidió que me hubiera visto a mí mismo en situación de alguna manera semejante a la del santo. Es decir, siendo yo un sujeto del mundo, también tendría que ser, al menos por simple " inherencia de cargo", sede de todos los deseos y objeto de todas las tentaciones. De hecho, si ponemos a un niño cualquiera, y luego a cualquier adolescente, y luego a cualquier adulto, en el lugar de San Antonio, ¿ en qué se expresarían las diferencias? Así como al santo lo asediaron los monstruos de la imaginación, al niño que yo fui lo persiguieron los más horrendos pavores de la noche, y las mujeres desnudas que lascivamente siguen bailando ante todos los Antonios del planeta no son diferentes de aquella prostituta gorda que, una noche, iba yo caminando hacia el cine Salón Lisboa, solo como era habitual, me preguntó con voz cansada e indiferente: "¿Quieres venir conmigo?". Fue en la calle del Bom- Formoso, en la esquina de unas escalinatas que había allí, y yo debía de tener alrededor de doce años. Y si es cierto que algunas de las fantasmagorías de El Bosco parecen suplantar de lejos las posibilidades de cualquier comparación entre el santo y el niño, será porque ya no nos acordamos o no queremos acordarnos de lo que entonces pasaba por nuestras cabezas. Aquel pez volador que en el cuadro de El Bosco lleva al santo varón por vientos y aires no se diferencia tanto de nuestro cuerpo volando, como voló el mío tantas veces en el espacio de los jardines que hay entre los edificios de la calle Carrilho Videira, ora rozando los limoneros y los nísperos, ora ganando altura con un simple movimiento de brazos y sobrevolando los tejados. Y no me puedo creer que San Antonio haya experimentado terrores como los míos, esa pesadilla recurrente en la que me veía encerrado en una habitación de forma triangular donde no había muebles, ni puertas, ni ventanas, y en un rincón " cualquier cosa" ( lo digo así porque nunca conseguí saber de qué se trataba) que poco a poco iba aumentando de tamaño mientras sonaba una música, siempre la misma, y todo aquello crecía y crecía hasta arrinconarme en la última esquina, donde por fin despertaba, angustiado, sofocado, cubierto de sudor, en el tenebroso silencio de la noche.
Nada muy importante, se podría decir. Tal vez por esa razón este libro cambió de nombre para llamarse Las pequeñas memorias.Sí, las memorias pequeñas de cuando fui pequeño. Simplemente.
Escrito por: Alejandra Arce 28 Ene 2007 URL Permanente
| 18, jun
El viaje del elefante:
Una reflexión a los atentados contra la dignidad humana
(Editado diciembre de 2009)
En memoria de José Saramago les dejo sus tres últimos libros...

José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998. Su trabajo literario contempla entre otros : Manual de pintura y caligrafía, Casi un objeto, Historia del cerco de Lisboa, La balsa de piedra, Memorial del convento, El Evangelio según Jesucristo, Todos los nombres, Levantado del suelo, Ensayo sobre la ceguera, La caverna, El hombre duplicado, Ensayo sobre la lucidez, Las intermitencias de la muerte, Poseía completa y cuadernos de Lanzarote I y II. Ha publicado también el libro de Viaje a Portugal y el relato breve El cuento de la isla desconocida.

El escritor José Saramago presentó en el Anfiteatro Gabriela Mistral de la Casa América su último libro, El viaje del elefante. Había una gran expectación entre los periodistas y fotógrafos, no haría entrevistas individuales y no las concede al parecer por cansancio y salud. Llegó con retraso y a paso lento tomado de la mano de su esposa. Su rostro no deslumbraba entusiasmo ni sonrisa, para los fotógrafos que no dejaban de sacarle fotografías una tras otra, solo cansancio ese cansancio que da el tiempo y que no sé puede evitar ni quitar.
Su vida ya no está para tantos trotes, sin embrago, ha dicho el escritor la edad no es tan mala como se cree si se mantiene algún vigor físico y la cabeza lúcida. Estas palabras me entusiasmaron, el inicio fue un aburrimiento lo típico muchas flores, adornos y mucho bla, bla como pasa siempre. A José Saramago le dieron la palabra y antes de comenzar irónicamente, observó la botella de agua que tenía frente a él y dijo con ironía agua lanjarón origen único y esto de origen único ¿qué es único?
El viaje del elefante narra la historia de Salomón, un elefante indio, y el cornaca Subhro, su cuidador. Ambos son enviados a Valladolid por el rey don Juan III de Portugal, como obsequio para el archiduque Maximiliano de Austria. Sin embrago, el autor manifestó su preocupación por la crisis financiera, que considera "un atentado contra la dignidad humana". El tema de la crisis surgió cuando Saramago supo cómo terminó el viaje real del elefante Salomón, un regalo del rey Juan Carlos III de Portugal al archiduque Maximiliano de Austria, quien se propuso emprender un viaje a Viena. "Cortaron sus patas para hacer recipientes para guardar bastones y para paraguas. ¡Una humillación!", enfatizó el escritor
El "atentado contra la dignidad" de los muertos irrita al escritor, pero no más que la falta de respeto con los vivos. "Hay tantos atentados a la dignidad humana que no sé ni por dónde empezar, pero creo que la crisis financiera es uno de ellos", puntualizó. "Personas que actualmente están en el paro debería ser una razón para que estos señores fueran llevados a juicio", señaló José Saramago, que se definió como un "Comunista hormonal" y yo me pregunto a estas alturas de mi vida qué es ser comunista, qué ser de derechas, qué es ser de izquierda.

"Escribo para comprender, y desearía que el lector hiciera lo mismo, es decir, que leyera para comprender. ¿Comprender qué? No para comprender en la línea que yo estoy tratando de hacerlo; él tiene sus propios motivos y razones para comprender algo, pero ese algo lo determina él. Lo que no quiero es que se quede en la superficie de la página. Cuando alguien está en una lectura y levanta la mirad como si estuviera aprendiendo con mucho más intensidad lo que acaba de leer, es el momento en el que ese alguien está totalmente involucrado, como si pensara: esto es mío, esto tiene que ver conmigo. Uno saca de la lectura lo que necesita."
Escrito por: Alejandra Arce 1 comentario 21 Dic 2008 URL Permanente Tags: dignidad, humillación
Alejandra, buena exposición, y un contestar aún cansado del Sr Saramago, desgraciadamente, aquí en España, la Constitución, es Igual a la Carta de Independencia, expuesta en América, solo se ve, todos tenemos el deber de hacer lo que en ella nos dicen que son nuestros Deberes Constitucionales, pero ningún DERECHO CONSTITUCIONAL, pasará, como el último Contrato Fijo de la Historia. Se podrá leer, para poder después llorar de vergüenza ajena, la de todos los Partidos Políticos, dado que todos son iguales.
Personas como el Sr. José Saramago, deben salir, y rectificar, al Gobierno, pero como dices, el ya está cansado, es mayor, y a vivido mucho, y no se sabe como... Pero Nuestros Estudiantes, y los Españoles, que nos sentimos engañados, con tanto presidente con talante o sin el, nos están robando nuestros derechos, y les dejamos. Esa es la pena.
¿Que mundo dejamos a nuestros hijos y nietos...?. Muy negro y muy malo, espero que algún día ellos, lo consigan sin pistolas, ni grilletes en sus manos. Gracias, muy buen tema.